kujiin

La Auto- maestría del SER.

Kuji-In es un ritual que anima al desarrollo del cuerpo, mente y espíritu. Mejora el sistema nervioso, el sistema endocrino, los canales de energía del cuerpo, habilidades mentales, comprensión, rapidez del cuerpo y mente, y abre las puertas a una gran y profunda espiritualidad. Incluye la combinación de varias herramientas para focalizar la atención del practicante: gestos con las manos (Mudras), palabras habladas ( Mantras), visualizaciones mentales( Mandalas), contemplación filosófica( Dharma), focalización en puntos del cuerpo( Chakras).

 

El momento en que comiences practicando Kuji-In, tendrás mejoras en ti de varias maneras: mejores pensamientos, rapidez mental y del cuerpo, más fuerza de voluntad. Aún así, Kuji-In continuará desarrollando nuevas habilidades y expandiendo tu consciencia tras años de práctica.

 

Adaptado para todos. Kuji-In fue creado para el uso de todos. Tras cientos de años, se adaptó a diferentes formas para: artistas marciales, sanadores holísticos, buscadores espirituales y el público en general. Nuestro primer acercamiento es global, seguido de adaptaciones para cada tradición.

 

KUJI IN significa nueve sellos. Tiene su origen en la religión hindú y se hizo más popular con el Budismo  pasando desde China a Japón.

Kujiin

La práctica de Kuji-In es la contemplación de la filosofía que utilizamos para cambiar nuestra actitud acerca de la vida: tener fe en nosotros mismos, cuidando de nuestra responsabilidad, fluyendo armoniosamente, fuerza de voluntad, desarrollar la compasión, comprensión, fusión de nosotros con nuestro espíritu. Para que nosotros mismos podamos crear un verdadero sentido de nuestra vida.

 

Cada conjunto de Kuji-In debe hacerse en una postura cómoda, permitiendo que nuestra respiración fluya libremente y en un estado de relajación de la mente. La actitud es simplificar para prestar atención.

 

Kuji en es una oración en el desarrollo de nuestra alma en esta experiencia física. Es un canto a la única presencia aquí y ahora.

 

Es una práctica para ser seducido como un niño fascinado en la experimentación de un tesoro. Nueve joyas que se van revelando una a otra en todo lo que soy: divina perfección.